lunes, 4 de julio de 2016

EL SUFRIMIENTO DE UN ENTRENADOR



Un gran artículo publicado por Patricia Ramírez, donde nos habla de cómo sufre un entrenador. Agradecer como entrenador estas palabras y que se tengan tan en cuenta. Como bien dice Patricia, es una profesión vocacional y adoramos nuestro trabajo. Ese sufrimiento es parte del entrenador, hay que saber llevarlo, entrenarlo y afrontarlo. Pero es un sufrimiento positivo, el saber que estas donde quieres, haciendo lo que te gusta y siempre has querido. En algunos se nos ve el sufrimiento antes que a otros, pero es parte de la rutina del entrenador.  Disfrutad del artículo. Gracias Patricia por tener muy en cuenta la figura del entrenador.
  
Empieza la búsqueda de banquillos. Algunos han sido ocupados ya. Otros entrenadores esperan con deseo poder participar en el proyecto de un club, poder dirigir un equipo, poder sentirse entrenador y dar así sentido a sus sueños. Los entrenadores adoran su trabajo, no hay más que ver la pasión con la que algunos entrenan y dirigen partidos.
 
La profesión del entrenador es completamente vocacional, desde que entrenan a los niños de 6 años hasta los que dirigen a los futbolistas profesionales. Llevan el fútbol en las venas y en el ADN. Y todo esto, a pesar del sufrimiento. Porque, ¿os habéis dado cuenta del sufrimiento de los entrenadores? Las señales visuales no engañan. El fútbol envejece. Bueno, el fútbol no, el estrés y el sufrimiento con el que muchos entrenadores viven la liga, resultados, las lesiones, las críticas, los errores y los aciertos. No hay más que ver fotos de entrenadores de hace cinco años y compararlas con el momento actual. Hay claros signos de envejecimiento. El estrés deteriora nuestro organismo pudiendo causar verdaderos estragos, desde problemas de sueño, a fatiga, bloqueo mental y muchos otros psicosomáticos como alterar la tensión arterial, deprimir al sistema inmunológico, irritar el sistema digestivo, problemas de calvicie y un largo etcétera. 

Sinceramente, el entrenador sufre por todo. Sufre cuando no tiene equipo y vive la incertidumbre del baile de banquillos. Con tanto candidato nunca tienes la certeza de si vas a entrenar o no, de si lo harás al inicio de la temporada o en el mercado de invierno, si te podrás quedar en España o tendrás que buscar equipo fuera. Y añade a este miedo los cambios de traslado que implican para la familia, vivienda, colegios, trabajo de la mujer... Sufre cuando tiene equipo. Si se gana, porque se tiene miedo a perder en el próximo, si se pierde, porque te ves obligado a ganar el siguiente encuentro. Sufre porque los jugadores se lesionan y, que casualidades de la vida, siempre se lesionan en el peor momento para hacerlo. Sufre por el jugador que debería convocar y no convoca porque el objetivo grupal le obliga a poner al más talentoso y no al que más se lo merece. Sufre porque los otros equipos ganan, empatan o pierden los que no deberían. Un entrenador sufre de lunes a lunes, salvo el día siguiente a la victoria que le da una tregua. Pero basta con que empiece a plantearse el partido siguiente, para que empiece a darle vueltas a todos los problemas que el rival pueda ponerle enfrente. 

Muy vocacional tiene que ser para los pocos y efímeros momentos en los que no se sufre compensen la montaña rusa de las emociones. Mucho ánimo a todos los que empiezan a pensar desde ya en su proyecto deportivo.


sábado, 23 de abril de 2016

FACTORES DETERMINANTES EN LA ACELERACIÓN EN FUTBOLISTAS.



Los jugadores de fútbol, sin saberlo, no siempre suelen aprovechar al máximo su velocidad dentro del campo de juego. Averiguar los motivos de ello y por qué es tan importante su aceleración.
Durante los 90 minutos de un partido de fútbol, los jugadores se ven expuestos constantemente a diferentes situaciones de disputa, ya sea por el balón, por cubrir a un rival, por intentar llegar a un espacio vacío descuidado por su oponente para atacar, y otras más que puedan llegar a suscitarse.
La similitud que podemos llegar a encontrar en todos estos actos es que cada uno de ellos precisa de la velocidad del jugador. Pero esto no es suficiente, ya que no siempre la misma es aprovechada de la mejor manera.

¿A qué se debe esto? A la mala administración de la aceleración cuando se despega, por lo que será necesario investigar un poco más a fondo esta cuestión si deseas mejorarla. Conoce un poco más acerca de los factores determinantes en la aceleración de los futbolistas.

¿A qué se debe nuestra velocidad?
La velocidad en línea recta ha sido analizada por especialistas de acondicionamiento. Se ha analizado a la velocidad de arranque, la aceleración, la velocidad máxima, la desaceleración y la velocidad cooperativa.
La velocidad de arranque es en gran parte una respuesta a algún estímulo que implica una serie de procesos cognitivos. Por ejemplo: estar cubriendo a un delantero; el centrocampista que ve a su delantero, mira hacia abajo y golpea la pelota.
Para concretar este paso, se deben tomar una serie de decisiones de forma rápida. Por ejemplo: ¿Hacia qué espacio se está moviendo el delantero? ¿Cuál es su velocidad? ¿Qué velocidad y qué efecto debo darle al pase? ¿Doy el pase por el suelo o en el aire?
Todo esto y más se hace en fracciones de segundo, cada vez que algo cambia con la pelota. Estas son parte de las funciones mentales que terminan conformando la velocidad de pensamiento y las reacciones. Estos no son reflejos; son reacciones, que no son lo mismo.
Un reflejo, como el reflejo rotuliano, no involucra al cerebro. En cambio, una reacción sí lo hace, porque es allí en el cerebro donde se procesa, interpreta y decide sobre una respuesta coordinada.

¿Cómo podemos mejorar nuestras reacciones y nuestra velocidad?
A través de la práctica y la repetición deliberada. Algunos dicen que la diferencia entre los jugadores de élite y los de no tanta élite, es que los jugadores de élite han practicado tanto que la ejecución de sus habilidades es su segunda naturaleza, siendo realizadas en un nivel subconsciente y permitiéndole a la parte consciente del cerebro enfocarse en la parte táctica y no en la habilidad.
La parte de correr puede ser mejorada. Esto también es mental, porque al mejorar en la velocidad de carrera, estamos cambiando en gran medida cómo ejecutamos la habilidad. En el futbol, la mejora de la velocidad de punta de un sprint no es tan importante.
¿Por qué? Observa a los velocistas de 100 metros. Estos corredores no alcanzan su velocidad máxima hasta el tercio medio de la carrera; se tarda 30 metros para llegar a la máxima velocidad. En el fútbol, los sprints completos (es decir, más de 30 metros) son bastante raros, porque la mayoría son de 30 metros o menos.
Esto significa que el tiempo dedicado a la enseñanza para aumentar la velocidad de punta de los sprints podría ser mejor invertido en otras cosas, como por ejemplo: los primeros 30 metros en donde el jugador está reaccionando y acelerando, pero nunca alcanzando la velocidad máxima. Con esto, queremos decir que los pasos iníciales son los más importantes.

¿Cómo podemos mejorar nuestros pasos iníciales?
Para que los primeros pasos adopten una buena forma, son fundamentales 3 factores: postura, acción de brazos y la acción de piernas.

1. Postura
La mayoría de la gente se dobla en la cintura cuando corre, principalmente al despegar. Si bien, es cierto que debemos inclinarnos cuando aceleramos, la inclinación debe provenir del tobillo, no de la cintura.

2. Acción de brazos
Todos sabemos que los brazos y las piernas trabajan juntos diagonalmente; es decir, la pierna izquierda y el brazo derecho hacia adelante y las otras extremidades hacia atrás.
Una acción de brazo exagerada en la altura y la velocidad de balanceo de los brazos ayuda a la acción de la pierna cuando corremos rápido.

3. Acción de piernas
En los primeros 4 o 6 pasos deberíamos centrarnos en empujar contra el suelo de una manera tal que podamos impulsar el cuerpo hacia adelante.
Aquí es donde muchos jugadores jóvenes se equivocan, ya que piensan erróneamente que al tomar grandes zancadas van a cubrir mucho terreno rápidamente. Si ese primer paso es largo, a continuación estarían desacelerándose a sí mismos por estar aplicando una fuerza de frenado hasta que sus cuerpos y sus pies estén pesados, y recién ahí comienzan a empujar contra el suelo para seguir adelante.
En cambio, si estos primeros pasos son cortos, estarán empleando todo su esfuerzo para empujar contra el suelo y lograrán propulsarse a sí mismos hacia adelante. Después de 4 o 5 pasos, luego podrán estar más erguidos y traer sus caderas bajo sus troncos.

Conclusión
Por todo lo dicho anteriormente, queda más que claro que lo más importante es trabajar los primeros 30 metros de recorrido de un jugador, pero principalmente, sus primeros pasos iníciales cuando arranca.
Si los pasos iníciales están bien trabajados, será mucho más fácil para ti conseguir una aceleración óptima, al punto que sentirás una diferencia importante con respecto a tu velocidad de despegue y tu forma de correr anterior.


HABILIDADES VISUALES Y FUTBOL.



 “Reducir al máximo las pérdidas de balón debería ser una filosofía para cualquier equipo, y eso se consigue especialmente cuando se cometen menos errores en la primera y segunda fase de cualquier acción de fútbol: la fase perceptiva y la fase toma de decisiones.”

Horst Wein

Vicente Montalvá, óptico optometrista aficionado al fútbol nos enseña los distintos tipos de habilidades visuales que se emplean en el fútbol y que son muy importantes para la fase previa a la toma de decisión, la fase perceptiva.
Mucha gente se sorprende de que muchos de los mejores futbolistas actuales no son físicamente ni fuertes ni robustos (Messi e Iniesta por poner un ejemplo del equipo que lidera la liga española).
El 85% de la información que recibe un jugador de fútbol viene a través del sistema visual.
Estar en posesión de unas excelentes habilidades visuales les permiten a estos jugadores físicamente menos dotados de estar por encima del resto, responder rápida y acertadamente a la reacción del contrario, elegir la mejor opción de pase, etc.
Expresiones como “tener ojos en la nuca”, “excelente visión de juego”, son consecuencia de tener unas brillantes habilidades visuales, aparte por supuesto de la excelencia en lo técnico, táctica, físico (sobre todo velocidad) y capacidad de trabajo.
En este artículo hablaremos de las principales habilidades visuales para un buen rendimiento en la práctica del fútbol.

AGUDEZA VISUAL
No se trata solo de ver detalles de objetos lejanos con nitidez, que es básico para la práctica de cualquier deporte, sino de otros factores como es la A.V. (agudeza visual) periférica y la A.V. dinámica.
  • La A.V. periférica (campo visual) es fundamental para situar a los compañeros y contrarios, así como al balón, en los límites físicos y reglamentarios (fuera de juego) del terreno de juego. Antes de entrar en contacto con el balón el jugador debe de ser consciente de la posición de los contrarios para valorar la mejor opción, tiempo para construir el juego. Cuanto mayor consciencia y nitidez se tenga de la visión periférica más tiempo de reacción tendrá el jugador y más amplio será el abanico de posibilidades de elección de la jugada a seguir.
  • La A.V. dinámica es la nitidez que puede conseguir el jugador de los objetos en movimiento, muy importante para calcular trayectorias y velocidades, tanto del balón como de los jugadores del campo. Muy importante también para el adelanto visual y reaccionar a un estímulo de la forma más óptima posible.
FLEXIBIDIDAD ACOMODATIVA  Y MOTILIDAD OCULAR
Para poder seguir la trayectoria de objetos con precisión y nitidez debemos de tener una motilidad ocular coordinada (entre ambos ojos) y precisa.
Esta habilidad es la que nos permite mantener enfocado y nítido un objeto que varía la distancia respecto a nosotros, enfocar el balón en los pies y buscar a un compañero para hacer un cambio de banda sin experimentar visión borrosa. Manteniendo siempre la visión nítida nos garantizamos poder procesar mucha más información para poder reaccionar antes y ser más precisos.

ESTEREOPSIS
Es la habilidad de poder ver en tres dimensiones. Gracias a esta habilidad podemos ver los objetos en las tres dimensiones espaciales: anchura, altura y profundidad. Es esta percepción de la profundidad la que hace de la visión estereoscópica algo tan especial, ya que gracias a ella somos capaces de calcular mucho mejor las distancias y predecir trayectorias de objetos y/o jugadores.

MEMORIA VISUAL
El sistema visual solo puede reconocer lo que ya ha conocido antes. Es importantísimo que el jugador de fútbol acumule constantemente experiencias técnico-tácticas, cuanto más amplia sea su experiencia/memoria visual más podrá ver y detectar para disminuir el tiempo de reacción ante un estímulo.

Es importante trabajar todas estas habilidades visuales mediante ejercicios y juegos en el entrenamiento, sin embargo estas pueden verse afectadas por afecciones de la vista; es por lo tanto aconsejable para cualquier futbolista acudir cada cierto tiempo al especialista para controlar y revisar cualquier problema de la visión.